Es una especie de milagro esta película con, es cierto, la esperanza y la palabra y la felicidad al final. El autor de esta maravilla se llama Paul Leduc, es mexicano y tiene 50 años.

¿es una especie de pterodáctilo, especimen sobreviviente de una especie en vias de extinción de cineastas latinoamericanos? ¿es el guardián olvidado de un cine de fuego, cuando la llama parece estar apagada en todo el Continente?

Jean Michel Frodon
“Le Monde” Paris
15 de abril de 1992




Las películas de Leduc no se cuentan. Aunque si como “Latino Bar” tienen una historia tan sencilla como una romanza de amor en una canción de barrio. Porque las películas de Leduc son ante todo imágenes, música, sonidos, sensaciones fuertes como un aguardiente que te quema la garganta, que te transforman de emoción.

Vivianne Nortier
La dépeche du Midi / Toulouse




“Latino Bar” es uno de los objetos más insólitos e hipnóticos en circulación. Es una película muda pero en la que se puede llegar hasta el final sin darse cuenta que no hablan.

Fabio Ferzetti
Il Messaggero / Roma
1 de mayo 1992




Elige siempre Leduc las líneas de mayor resistencia, renuncia a digresiones y adornos, jalona los sucesos con multitud de signos visuales mágicos inexplícitos, renuncia a las facilidades explicativas del diálogo, y busca y encuentra una sorprendente elocuencia en la mudez de los personajes que, de esta manera, más que narrar, representan, más que actuar, ofician un poema sagrado, trágico, urdido sin palabras, tan sólo con iconos que se suceden en forma de ritmos, de música pura. No es que “Latino bar” tenga dentro música. Es que es en si misma música.

Angel Fernández-Santos
“El Pais” / Madrid
14 de junio 1992




Desde hace veinte años, cada vez que consigue hacer una película y ésta nos llega, Paul Leduc viene demostrando que no solo es el mejor cineasta mexicano actual, sino uno de los más interesantes que trabajan hoy en el cine.

Algunos no olvidaremos su “Reed-México Insurgente” pero últimamente se ha ocupado de películas que tienen en común una importancia desusada del sonido en general, al tiempo que prescinden del diálogo como elemento cinematográfico, bien por no ser propiamente tal e irrelevante, [“Frida”] bien por haber sido eliminado [“Barroco”], sin que por ello dejen de ser películas esplendorosamente sonoras.

No es un retroceso al cine silencioso lo que Leduc nos propone, sino un replanteamiento de lo que puede ser el cine sonoro.

Miguel Marías / Diario 16 / Madrid




La distanciación Brechtiana se conserva bien en los trópicos. Paul Leduc disloca esta trama de melodrama para crear un poema visual y sonoro, envolvente y sensual.

T.C.
7o Paris / 14 de junio 1991




Ejercicio de cine donde la madurez del lenguaje amarra y captura, “Latino bar” es la obra de madurez de un director original y consciente.

Goffredo Fofi
Lo Straniero/ Roma
17 de mayo 1992




“Latino Bar” fue concebida con un gran sentido del riesgo y el resultado es una muy lograda y delicada combinación de sensibilidad experimental y la habilidad de Leduc de ir contra la corriente.

Helga Stephenson
Toronto




Elocuente como un ballet. Una fábula sin palabras sobre el amor y la muerte. Una cautivadora experiencia sensual y poética.

Kevin Thomas
Los Angeles Times




Leduc llevó su estilo al más ardiente apogeo con “Latino Bar”, una absorbente fábula sobre la pasión.

Eddie Cockrell
Los Angeles Times
24 abril 1991

Hay películas que se agotan en buscar gustar y otras que se hacen merecer. Su seducción no tiene nada que ver con la guapería calculada, pero se ejerce durablemente. “Latino Bar” es de éstas.

Christian Georges
L´Express / Neuchatel / Suiza
10 febrero 1992

Una película completamente diferente a lo conocido ahora del cine latinoamericano. Una visión del mundo caribeña a base de miradas, situaciones y música.

Boquerini
La guia del Ocio / Madrid




Quedan muy pocos realizadores en el mundo que puedan hacer lo que les gusta. Uno de ellos es el mexicano Paul Leduc, sin duda uno de los más libres y consecuentes hombres del cine latinoamericano. “Latino Bar” es particularmente reveladora sobre sus métodos de creación. Para degustar esta película hay que entrar en su juego, recurrir al oído, al tacto, a sugerir el olfato. En otras palabras: a la imaginación, en suma.

Antonio Bordón / Tribuna Libre / Canarias
20 septiembre 1992

Lo que se ha propuesto Leduc en “Latino bar” es una experiencia extrema. Podría pensarse que un film que prescinde de la palabra es un film austero. “Latino bar” prueba lo contrario : es un film barroco. Leduc debe ser uno de los pocos cineastas latinoamericanos – si no el único – que se preocupa por construir una banda de sonido meticulosamente pensada, al punto que funciona a la manera de una composición musical.

Luciano Monteagudo
Página 12 / Buenos Aires
16 septiembre 1992




“Latino Bar” es al mismo tiempo un melodrama y una obra polìtica. Una película política, porque melodramática.

Al género del melodrama pertenece la historia de amor entre un joven y una bella prostituta, con su espacio único : el bar.

Del melodrama, género popular por excelencia, surge el contexto de miseria en el cual se inscribe esta trama.

Película política, porque melodramática. Si Leduc quiso una película sin diálogos es porque la preocupación del cineasta ha sido la de instalarse lo más cercano a este silencio donde ve una característica del Continente, en oposición a la imagen dada por el lirismo de un Glauber Rocha. La película sin ser muda se quiere silenciosa como sus héroes mutilados. Ls únicas palabras realmente audibles serán aquellas, definitivas, de la canción [de Tabu Ley Rochereau] : “o se ama…o no se ama, no hay de otra” . Son como la quitaesencia del registro melodramático.

“Latino Bar” lleva al extremo algunos rasgos de la búsqueda propia de Leduc, ya sensibles en “Barroco”. Más allá de este, “Latino Bar” toma el riesgo de ser una película intelectual y sensual, de una extraña belleza formal respaldada por prejuicios, negaciones que podían ser tomadas como carencias, pero que son los medios de una búsqueda de los orígenes [porque la palabra está al plural], como siempre en la obra de Paul Leduc.

Probablemente sea más obvio en “Barroco” : se trataba ahí de encontrar los orígenes de la música y la película cruzaba las épocas y el espacio.
“Latino bar” mira de frente a los orígenes del cine mexicano. Hablábamos de carencias: así como no hay palabras, en la película alguien no ve, el personaje del músico ciego. Una figura convencional al igual que la prostituta y su enamorado. Todos vienen de la novela naturalista de Federico Gamboa, escrita a principio del siglo XX que ya había sido adaptada al cine en tiempos del cine mudo, pero que dio en 1931 la primera película sonora mexicana.

Laurence Giavarini
Cahiers du Cinéma / Francia / abril 1991






"a escrava anastacia" artesanía brasileña


programa de mano del cine renoir / madrid






Latino Bar


guión josé joaquín blanco y paul leduc
inspirado en la novela "santa" de federico gamboa
imagen josep maría civit
sonido víctor luckert
dirección artística haydée pino
asist. de dirección marianela alas
edición marisa aguinaga
regrabación ricard casals ultra-stéreo
maquillaje matilde fabregat
foquista juan martín
producción ejecutiva josé luis garcía arrojo
producción josé antonio pérez giner
coproducción españa-venezuela-cuba
opalo films [españa]
universidad de los andes [venezuela]
icaic [cuba]
con la colaboración de
televisión española y channel four [uk]
con dolores pedro
roberto sosa
antonieta colón
nirma prieto
cecilia bellorín
milagros carías
lisette solórzano
janet thode
dianina vargas
josé elías moreno
raúl medina
marcos moreno
dimas gonzález
pedro durán
jesús liendo
john johny
actuación especial ernesto gómez cruz
juana bacallao
con la música y participación de rockdrigo gonzález
jaime lópez
alex lora y el tri
cecilia toussaint y son de merengue
tito vasconcelos
j.rené gonzález
filmada en maracaibo, venezuela
en eastmancolor 35mm.
duración 1 H 24 min.

representa oficialmente a españa en el festival internacional de cine de berlín (berlinale - panorama)

festival of festivals  toronto

international film festival  los angeles




“bautiza” el bar del festival de toulouse




por otra parte...

"SANTA" (1931) 81 min.

Dir. : Antonio Moreno
Int. : Lupita Tovar, Carlos Orellana, Juan José Martínez Casado, Antonio R. Frausto, Mimí Derba, Joaquín Busquets, Sofía Alvarez, Raúl de Anda, Rosita Arriaga.

No es estrictamente la primera película sonora mexicana, pues se ha sabido de otras seis anteriores, pero si la fundadora auténtica del cine sonoro nacional : los hermanos Rodríguez ( Roberto y Joselito) la dotaron con un invento propio de un sonido muy satisfactorio y cabalmente industrial, cosa que no ocurrió con los intentos sonoros anteriores. Es, a la vez, la primera versión sonora de la célebre novela del autor mexicano Federico Gamboa, que ya había sido adaptada, durante la época muda, en una película de 1918 dirigida por Luis G. Peredo y portagonizada por Elena Sánchez Valenzuela.

La película es a la vez fundadora en el cine sonoro mexicano, del género de las pecadoras, que tendría en el futuro amplios despliegues y desarrollo.

ver también las siguientes versiones :
“Santa” (1943) de Norman Foster, con Esther Fernández
“Santa” (1968) de Emilio Gómez Muriel, con Julissa
“Hipólito, el de Santa” (1949) de Fernando de Fuentes, con José Luis Jiménez y Esther Fernández

La guía del cine mexicano. 1919-1984
Emilio García Riera y Fernando Macotela

Más que una paradoja, es casi una provocación que, sesenta años después, el director Paul Leduc – el más prestigioso del cine mexicano – haya vuelto a abrevar en la misma novela para realizar un film literalmente mudo, donde la palabra está excluída por completo...

Luciano Monteagudo
Página 12 / Buenos Aires
16 octubre 1992

moral sexual y moraleja en el cine mexicano

salvador elizondo
(revista “nuevo cine” / abril 1961)

...en 1918 arranca el cine profesional mexicano con la primera versión de la novela “naturalista” de Federico Gamboa “Santa”. ¿por qué en 1918 el cine mexicano escogía este deplorable folletín? porque quería a toda costa convertir en moraleja algo que apenas era, cuando más, un documento costumbrista rudimentario.

la carrera sistemática de “Santa” nos ilustra, no obstante, acerca de una condición peculiar que reiteradamente cobra un lugar preeminente en el alma mexicana : la idealización, por medio de la moraleja, de la prostituta, de ese ser irresistiblemente atrayente y sin embargo vedado; mundo por inaccesible, idealizado; por idealizado inaccesible.

en el otro platillo de la balanza de nuestra sensibilidad, la madre le hace contrapeso a la prostituta : madre resume de un tajo toda la femineidad desde la Coatlicue hasta el Tepeyac. El terror de la madre nos empuja cada vez con más furia hacia los brazos de la ramera.

la temática del cine mexicano oscila entre dos polos : la prostituta y la madre.

la moraleja ha irrumpido con éxito y ha terminado por absorber todo el aspecto crítico. el público, desgraciadamente, ha respondido entusiastamente y los mitos creados en torno a la capacidad moralizante del cine, coadyuvados por la Iglesia, la Liga de la Decencia, los Boy Scouts, etc., han permitido que la visión cinematográfica se vuelva hacia las dudosas costumbres de la clase media hipócrita para solazarse con los buenos sentimientos de una sociedad para la que todos los dias delaño son 10 de mayo y todas las noches Noches de Walpurgis.

(extractos)

nuestra época de oro del cine mexicano...

Santa
la santa del barrio
barrio bajo
barrio de pasiones
el grito de la carne
fuego en la carne
la carne manda
mujer
mujer contra mujer
la mujer de todos
la mujer del puerto
una mujer de oriente
mujeres en mi vida
la mujer que yo amé
la mujer que yo perdí
la mujer legítima
una mujer ajena
una mujer con pasado
una mujer sin destino
no niego mi pasado
yo fui una callejera
yo fui una usurpadora
memorias de una vampiresa
amor salvaje
amor perdido
amor vendido
amor de la calle
víctimas del pecado
de pecado en pecado
por culpa de una mujer
la venus de fuego
la virgen desnuda
el angel malo
la bien pagada
la insaciable
cortesana
aventurera
coqueta
perdida
burlada
pervertirda
pecadora
ladronzuela
callejera
traicionera
venenosa
hipócrita
vagabunda

lista de títulos de películas de la llamada “época de oro” del cine mexicano establecida por paul leduc para una ponencia presentada en el mip-tv cannes 1982