…En esto de las series andaluzas andaba, cuando me llamó José Antonio Pérez Giner, para hacer una película basada en “Concierto Barroco” de Alejo Carpentier uno de los escritores en lengua castellana que más me gusta.

La obra era un homenaje a la música y yo no tenía que hablar. Y la dirigía un director mexicano, Paul Leduc, que hizo una película maravillosa sobre Frida Kahlo, la amante de Rivera y de Trotzki. Casi sin leer el guión, acepté.

-¿No hablo?¿Y Paul Leduc? ¡Encantado!

Se rodaba aquí en España y en muchos otros sitios, porque entraban la cultura precolombina, la música negra, el flamenco…Yo hacía Colón, Hernán Cortés, un fotógrafo español, varios personajes..pero nunca hablaba ¡Qué descanso!

Rodamos en Talamanca del Jarama, en el matadero de Madrid, en Córdoba con “El Lebrijano” y su grupo de árabes y luego fuimos a México, donde en Puebla se puso muy enfermo Paul Leduc, a punto de morirse, de forma que estuvimos un mes parados en Cuba hasta que se curó. Felizmente recuperado, seguimos por el Yucatán donde están las pirámides y el resultado fue una película muy hermosa como pude comprobar luego aquí cuando la pasaron por televisión.

Verdaderamente, y aunque yo no creo en la suerte –“la suerte siempre pasa por la puerta de todo el mundo, lo que hay que hacer es estar preparado para cuando llega” como decía Rafael Rivelles- Quien me iba a decir a mí, cuando me recuperaba de mi segundo accidente, hará pronto quince años, cuando parecía que aquí ya no se haría más cine que el mediocre y aburrido del destape, que iba a intervenir en tantas y tan buenas películas españolas y no solo españolas?

Paco Rabal
“Si yo te contara”
Memorias escogidas y ordenadas por Agustín Cerezales
545 páginas /“El País” / Aguilar /1992




¿Y cómo va el cine….? ¡Bien, gracias!
Una prueba de que en 1989 el cine, seriamente amenazado, existe aún y se mantiene en buena forma, muy buena inclusive, la vemos “Barroco” del mexicano Paul Leduc que hace volar a los espectadores en un viaje musical a través de los siglos, México, Cuba y Europa con un delirio furiosamente barroco de imaginario y de insólitas imágenes. Así sea, lo seguimos.

Jacques Siclier
“Le Monde” / Paris / 19 de mayo 1989

Si algo pretende esta película realizada sin mesura, con la honestidad de quien salta sin red y no le importa el golpe, es justamente la revisión de la Historia, y así, virreyes y esclavos, mulatos e indios, comerciantes y soldados, se entrecruzan entre música de todo tipo, dando cuenta de una historia común, pero también de una reivindicación insobornable de las raíces americanas, tal como quiso Carpentier para su Indiano protagonista.

Aunque en realidad, la intención del mexicano Leduc es justamente la contraria a la que se suele entender por adaptación de una obra. Ciertamente en su recorrido por los más de cuatro siglos de común historia hispano-americana, Leduc plasma algunos episodios de la novela, pero más allá de eso, Leduc pretente y consigue recrear la gran pasión del escritor caribeño, la música en todas sus manifestaciones y en un ejercicio fascinante que prescinde totalmente de la palabra hablada [que no de la cantada], amalgama géneros y ritmos, épocas e historias, armonías y contrapuntos, en un ejercicio que se diría la respuesta musical al “Péndulo de Foucault”.

Miguel Torreiro
“El País” / Barcelona / 7 de junio 1989




Quien haya visto la bella “Frida” de Paul Leduc, sabe que su impulso narrativo fluye, no de un riguroso vasallaje a la trama, sino de un humor, de una sensual evocación del tiempo y el espacio. “Barroco”, en un homenaje gloriosamente orquestado a la rica y compleja Historia de Latinoamérica tal como se refleja en su música. Tirando los diálogos por la borda, nos permite disfrutar el espectáculo de su musical puro. Una fiesta para ojos y oídos, “Barroco” difiere de sus contrapartes Hollywoodenses en que no nos deja nunca olvidar la tumultuosa Historia que germinó la melodía.

Laura Thielen / San Francisco

“Barroco” es un poema visual, un delicado y meticuloso tapiz que se plantea crear una imaginería que sugiera la rica y variada tradición de Latinoamérica. Leduc entreteje su material de violencia y tortura combinada con seducción y pasión, apuntando los contradictorios impulsos que han guiado la historia de este gran Continente.

Piers Handling / Toronto




Gran espectáculo teatral o fantástica sinfonía de los sentidos, “Barroco” es una búsqueda de la identidad latinoamericana. Identidad percibida como “barroca” ya que surge, desde el principio, como una confrontación de mentalidades, de culturas y después, de un juego terriblemente complejo y sutil entre dominados y dominadores, sin jamás [o casi] llegar a un mestizaje, un sincretismo o una “fusión” sino más bien a una fuerte tensión entre los diversos elementos que buscan coexistir. Es una búsqueda de identidad que jamás es explícita. Está llena de desviaciones, de divagaciones, de metáforas.

Todo un lenguaje cinematográfico “barroco” puesto a su servicio.

Beatriz Fernández-Lienhard / Friburgo

El film de Leduc, un verdadero canto a la libertad, responde a su título perfectamente. Cada toma es una verdadera lección de estilo...

David Boitano / New York




No es tarea fácil la trasposición del endiablado cachondeo que Carpentier realizó en su “Concierto Barroco”. Lo que hemos llegado a ser y el carácter dinámico de un proceso que no hace sino nutrirse más y más de las corrientes universales, nos lo muestra Leduc con una sólida base académica que, sin embargo, preserva la espontaneidad y la jocundia de la novela de Carpentier.

Suma de espontaneidad y elaboración intelectual, el “Barroco” de Paul Leduc aporta motivos de reflexión significativa en la búsqueda de las fuentes americanas.

Alberto Valero
“Encuadre” / Caracas / enero-febrero 1990

Realizador independiente al que le puede fascinar dedicarse al documental convincente, como apasionarse por imágenes barrocas envueltas en un contexto particular – basta recordar“México insurgente” o “Frida” – este mexicano aparece hoy como un inclasificable que encuentra nuevos ecos en “Barroco” : una singular interrogación sobre el origen de la música.

Le film francais /14 de mayo 1989




“Barroco” irá a Cannes, pero no por México.
Seleccionada para ser exhibida en la sección oficial, fuera de competencia, es una coproducción española y cubana. “Siento que la película no tenga derecho a ser mexicana, pero es la verdad”, declara Leduc.

“Es un juego sobre la historia, sobre la música, sobre la edad, la muerte, el amor, sobre lo que se quiera. Un “divertimento” en 4 movimientos, 6 siglos, 2 continentes y 5 personajes. Una película normal de 2 horas y una versión de 3 horas para televisión, sobre nada. Ese era el reto : una película sobre nada y entretener a la gente, buscar otra forma de hacer un musical…es sobre todo un castillo de naipes o sobre cómo escuchar música: no hay que entender, hay que imaginar, al final sólo queda lo que se imagina, que en el fondo no es nada…” cuenta Leduc.

Héctor Rivera / Proceso / México / 1 mayo 1989




Una ovación en una sala repleta fue la calurosa recepción que recibió en el Festival de Cannes el filme “Barroco” del realizador mexicano Paul Leduc, presentado en la sección paralela oficial fuera de concurso [representando a España].

“Barroco” consiguió hasta el momento el consenso más generalizado, gracias a la riqueza de sus imágenes, a la fuerza de su mensaje metafórico y a la inventiva e imaginación del realizador.

El filme impacta –escribió Claude Namer- por su enorme libertad de tono y su lenguaje. Es un gran fresco de la historia del Continente a través de la música, de la precolombina a Vivaldi, pasando por la música árabe andaluza o la afrocubana además de una notable transcripción rumbera del “Barbero de Sevilla” de Rossini.

La agencia ANSA destaca la contaminación de las culturas a despecho de un genocidio de masas y la división de la película en cuatro movimientos musicales.

Como en la novela – ubica AFP- se mezclan y entrecruzan personajes en el tiempo y en el espacio, desde la carabela hasta el supersónico.

La obra reciente de Leduc en Cannes, es muy diferente de la mayoría de las proyectadas en el Festival. Se trata de un film barroco, excesivo, en oposición a la moda minimalista.

La Jornada / México /15 de mayo 1989


Latino Bar


guión josé joaquín blanco
jesús díaz
paul leduc
inspirado en "concierto barroco" de alejo carpentier
imagen angel goded
edición rafael castanedo
ambientación julio esteban [españa]
pedro garcía espinosa [cuba]
cristina payán [méxico]
sonido manolo rubio [dolby]
con paco rabal
angela molina
roberto sosa
ernesto gómez cruz
alberto pedro
lebrijano
grupo andalucí de tánger
elena burke
omara portuondo
silvio rodríguez
josé antonio méndez
césar portillo de la luz
grupo cutumba
elio revé y su charangón
grupo témpore y muchos otros.
música de antonio vivaldi,miguel matamoros,enrique bonne, jimena jiménez cacho,franz schubert, acerina, antonio almendrita j.m caballero bonald y juan peña,félix grande,jesús echeverría, jean philippe rameau, jaime lópez, arr. de juan márquez, músicas tradicionales sefarditas,gallega, yoruba, jalicienses, andaluza,mallorquís,etc.
producción ejecutiva josé antonio pérez giner
josé luis garcía arrojo
prod. méxico bosco arochi
prod. españa josé luis garcía arrojo
productor josé antonio pérez giner
una producción de opalo films para televisión española s.a.
coproducida con el icaic [cuba] y la soc estatal quinto centenario (esp)

filmada en madrid, nerja, córdoba, consuegra, santiago de cuba, la habana, palenque, puebla, tonantzintla, villahermosa, yucatán y otros lugares.
realización paul leduc



guión "barroco" editado en suiza / portada

Algunos años antes de que toda clase de artistas y creadores, así como muchos oportunistas de ambos lados del Atlántico, se fueran a la cargada de los famosos 500 años y se pusieran a mendigar subsidios para realizar sus descabellados proyectos celebratorios de la vergonzante conquista, Paul Leduc estaba concibiendo y realizando un proyecto que si bien se refiere en varios niveles al mal llamado “encuentro de dos mundos”, es una visión muy lúcida (y muy lúdica) y nada maniqueísta del asunto en cuestión.

Ese proyecto de Leduc es la película “Barroco” que, por donde quiera que se le vea, resulta ser una de las cintas mexicanas más importantes de los últimos años.

Lo fundamental de “Barroco” es su calidad de experiencia audiovisual pura : no hay una sola palabra de diálogo o narración a lo largo del filme; en cambio, con imágenes muy sugestivas y bien organizadas y una pista sonora llena de música muy atractictiva, Leduc ha logrado un discurso enormemente elocuente, incluso emocionante por momentos, en el que el contrapunto (a veces por coincidencia) entre imágenes y sonidos dice mucho más que la farragosa palabrería que otros han elegido para referirse al mismo asunto.

En principio, se declara que “Barroco” está basada en el estupendo “Concierto barroco” de Alejo Carpentier, pero es evidente que la obra del escritor y melómano cubano no es más que un saludable pretexto que Leduc ha utilizado para desencadenar su fascinante espectáculo fílmico. En efecto, en “Barroco” no importa mucho el destino del “Montezuma” de Vivaldi, ópera perdida en los laberintos del tiempo: importa mucho más el complejo pero nunca confuso tejido de tiempos, espacios, músicas, músicos e ideas que Leduc plantea para referirse al siempre controvertido tema de la conquista. “Barroco” tiene el mérito añadido de que Leduc no se conforma con abordar linealmente la relación España-Hispanoamérica a la luz de la historia y la cultura, sino que hace referencias a muchas otras instancias de fertilización cultural y social que son, finalmente, lo que nos define en la actualidad. En estricto sentido, “Barroco” es una película musical, y es precisamente la selección y distribución de la música uno de los dos aciertos principales del producto final, siendo el otro la fotografía inteligente y versátil de Angel Goded. El propio Leduc (con la colaboración de Rafael Castanedo) se ha encargado de elegir una enorme variedad de músicas, cuya sola enumeración podría ser una buena guía de las intenciones sonoras de “Barroco”.

Así, en la abigarrada pista musical del filme es posible encontrar desde largas y solitarias notas de un violoncelo solo hasta elaboradas arias barrocas de ópera.

Y en medio, un sinfín de manifestaciones musicales : música de concheros, marchas mestizas, danzas renacentistas, cantos rituales indígenas, música montañesa de Galicia, tamborileros del sureste mexicano, sones huastecos, plegarias cristianas en náhuatl, boleros, canciones sefarditas, la Nueva Trova Cubana, lied alemán (en versión original y a ritmo de danzón) Rossini en versiones diversas, un “rap” asombrosamente actualizado, música ceremonial hindú, saetas andaluzas, cantos de la resistencia italiana, francesa y española, coros de Verdi, guitarra flamenca, tonadas de “músic hall”, música de feria, batería de cocina, “chansons” francesas, música de Jean Philippe Rameau, la “canción mixteca” y la presencia fundamental de las arias de Vivaldi y de un fragmento (puesto en escena) del “Montezuma” de Graun, ópera que por cierto fue recién estrenada en Mèxico, tiempo después de que Leduc hubiera concluído el montaje de “Barroco”.

Esa enumeración no es un simple alarde, sino más bien una muestra de la amplitud del proyecto en cuanto a sus contornos auténticamete multiculturales. Esos contornos se definen con mayor claridad en aquellas secuencias en las que determinada música es presentada en arreglo o versión que la acerca a una cultura distinta de la original. ¿Hacia dónde apunta esta asombrosa “mélange” musical? Probablemente a reforzar la que parece ser la idea central de Leduc en “Barroco” : presentar un un complejo tejido de imágenes y sonidos que intentan, sin teorizar ni pontificar, poner de relieve las contradicciones inherentes a esa nueva Torre de Babel en que se convirtió nuestro continente después de las multuples y repetidas conquistas, que en la visión de Leduc incluyen, evidentemente, otras muchas además de las de Cortés, Pizarro y sus secuaces.

Otro elemento fundamental en “Barroco” es la reiteración del ritual como centro del discurso cinematográfico; prácticamente todas las músicas mencionadas sirven de soporte a rituales diversos, a ceremoniales de origen múltiple con los que Leduc alude al animal humano gregario que se reúne con sus semejantes para pedir, iniciar, advertir, subyugar, excitar, divertir, conquistar, utilizando música y danza, hipnosis al fin, como elemento de comunicación social.

(...)

He aquí, pues, diversos rituales de sangre, ritos de paso en los que espadas y flechas son menos importantes que gestos, ropas, costumbres y sonidos. He aquí que esos rituales son observados desde la asombrada perspectiva de un puñado de personajes que además se observan a sí mismos, de pronto participan en el rito, irrumpiendo una y otra vez en los ritos, las músicas y los mundos de los demás. Hay en todo esto, según la perspectiva de Leduc, no sólo una aguda observación de los modos y maneras de diversas culturas en diversos momentos, sino también un humor ácido y corrosivo, mesurado en su aspecto exterior, que redondea idealmente la dinámica a veces alucinante de “Barroco”, con sus mudanzas surrealistas, sus delirantes trayectos llenos de equipajes improbables.

Buena parte de esos trayectos es reforzada por uno de los recursos visuales más sobresalientes de la película : el “dolly” lateral como norma de conducta. En el caso de “Barroco”, el “dolly” no es sólo un recurso mecánico que sirve para que la cámara vaya del punto A al punto B; se trata, en cambio, de movimientos que sirven ante todo para descubrir, para pintar, para describir y para hacer siempre cambiante un cudro que ha sido poblado por Leduc y sus colaboradores con algo de la imaginería más notable del cine mexicano de los últimos tiempos. Como es lógico, una parte importante de esa imagen abigarrada, exuberante (barroca, pues) se refiere a la abundante iconogtrafía musical que habita la película de principio a fin; no deja de sr significativo en ese sentido que un “leitmotiv” fundamental en “Barroco” sea el sonido de un metrónomo.

El otro “leitmotiv” destacado pareciera ser como la refairmación categórica de Leduc en el sentido de que “Barroco” es una cinta que plantea más preguntas que alas que contesta; este otro “leitmotiv” es la pieza cubana “Son de La Loma”, que con su frase fundamental (“¿De dónde son los cantantes”?) parece complementar la saludable posición agnóstica de Leduc respecto a esos puntos de contacto entre unas culturas y otras, esas fornteras que se funden y se borran al grado de hacerse imperceptibles en determinadas circunstancias.

El caso es que ver y oir “Barroco” es una muy satisfactoria experiencia para los sentidos y el intelecto, cosa poco usual en el cine mexicano contemporáneo.

Juan Arturo Brennan



guión "barroco" editado en suiza / pág. posterior

“BARROCO” MÚSICA INCLUÍDA EN LA VERSIÓN CINE :

1
SERENATA A TRE
ANTONIO VIVALDI
aria “mío cor”
intérpretada por Petya Grigorova

2
RIU RIU CHIU
autor anónimo
interpretada por Atrium Musicae de Madrid
(por cortesia de HarmonÍa Mundi)

3
SON DE LA LOMA
de Miguel Matamoros
interpretada por Elena Burke, José Antonio Méndez,
César Portillo de la Luz, Omara Portuondo y Silvio Rodríguez.
por la Orquesta Revé y por el Trío Matamoros

4
DAME LA MANO TU PALOMA
canción sefardí anónima
interpretada por Angela Molina

5
A LA UNA YO NACI
canción sefardí anónima
interpretada por Angela Molina

6 a 11
ESTRELLA DEL ORIENTE,
DANZA DE MOROS Y CRISTIANOS
DANZA DE PARAGÜEROS
CANTO DEL MITOTE
CANTO MAYO
MÚSICA DE SEMANA SANTA DE SAN JUAN BAUTISTA, JAL.
música tradicional mexicana interpretada por
músicos populares

12
TOQUE CARABALÍ
interpretada por Enrique Bonne y sus 27 tambores

13 y 14
EL CUANTRE de Ibiza
MUÑEIRA GALLEGA
música tradicional española interpretada por
músicos populares (por cortesía de Hispavox)

15
SANTA MARÍA INILHUICAHUE CINUAPILLE TONANTZIN
interpretada por el grupo Témpore (México)

16
CEREMONIAL YORUBA
interpretada por el grupo CUTUMBA
de Santiago de Cuba

17
RECUERDO
compuesta e interpretada por Jimena Jiménez Cacho

18
EL BREVE ESPACIO EN QUE NO ESTÁS
compuesta e interpretada por Pablo Milanés

19
YO NO TENGO SOLEDAD
compuesta e interpretada por Silvio Rodríguez
acompañado por Elena Burke

20
STANDCHEN
de Franz Schubert
interpretada por Sigfried Lorenz (tenor)
y Norman Schetler (al piano) ( Delta Music Frechen)

21
SERENATA-DANZÓN
Franz Schubert / Acerina
interpretada por Acerina y su danzonera
(Orfeón Videovox)

22
EL BARBERO DE SEVILLA
de Gioachino Rossini

23
EL BARBERO DE SEVILLA SE VOLVIÓ LOCO
de Gioachino Rossini y Helio Revé
Helio Revé y su orquesta

24
BARBERO CARABALÍ
Enrique Bonne y sus 27 tambores

25
TOCCATA Y FUGA
Juan Sebastián Bach

26
SAETA DE LA MÓNICA
interpretada por Antonio Almendrita
(Ariola Audiodisc S.A.)

27
MÚSICA HINDÚ TRADICIONAL
interpretada por Miridula Shanduly

28
DAME LA LIBERTAD
de Juan Caballero Bonald, Paco Lepero,
Juan Peña “El Lebrijano” y Pedro Rivera
interpretada por Juan Peña “El Lebrijano”
y el grupo Andalusí de Marruecos

29
EL ROJO DE TU VESTIDO
de Félix Grande Lara
interpretada por Juan Peña “El Lebrijano”

30 y 31
LIBRES COMO EL AIRE
de Juan Peña “El Lebrijano”
y con arreglo de Jesús Echevarría
(entrelazadas ambas)

32
EL QUINTO REGIMIENTO (ANDA JALEO, JALEO)
autor anónimo
interpretada por la Brigada Lincoln de las
Brigadas Internacionales de la Guerra Civil Española

33
CARA AL SOL
de Juan Tellería

34
PLAISIR D´AMOUR
de Jean Paul Égide Martini (1780)
interpretada por Angela Molina

35
CONCERTI DEL OSPEDALE
de Antonio Vivaldi

36
RUMBA DE VIVALDI
Versión de Juan Márquez sobre originales de Vivaldi.

37
MONTEZUMA
ópera de Carl Heinrich Graun
fragmentos de “Ah, de inflessibili sorte”, “Si per la Rea Congiura”
y “Oh cielo, giorno orribili” (Decca Records Company Ltd London)

38
LES INDES GALANTES
de Jean Philippe Rameau
(BMG Ariola)

39
CALLE DE LA SOLEDAD
de Jaime López
cantada por Angela Molina